La Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados en República Dominicana (Menamird) considera que el año 2020 es un desafío para la clase política y dirigencial, así como para la comunidad internacional, para tratar de cambiar la situación económica, política y social de Haití.
William Charpentier, coordinador de la entidad, señala que en los últimos cinco meses ha sido testigo de la agudización de la crisis en todos los órdenes en la vecina nación, hasta convertirse en una crisis humanitaria y alimentaria.
Considera que la situación en Haití debe preocupar a la comunidad internacional, debido a la crisis alimentaria, donde el 50 por ciento de la población no tienen acceso a la alimentación.

“La OEA, la ONU y la Unión Europea, en este nuevo año 2020 deben asumir mayor nivel de intervención para el fortalecimiento de la institucionalidad del Estado haitiano, y para su desarrollo, no basta con una intervención militar”, apunta mediante un documento enviado a este diario.
Expone que el liderazgo haitiano ha demostrado que no tiene capacidad para dar respuesta a la crisis que sacude a esa nación, de ahí que los organismos citados anteriormente tienen que intervenir en el Poder Ejecutivo para promover e imponer cambios y desarrollar a la población.
De igual modo, propone a los organismos internacionales mencionados, promover e implementar una campaña de cultura de paz, tolerancia y educación cívica en la hermana nación.
“Desde la Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados en República Dominicana estamos convencido de que la crisis política, económica y social en Haití afecta de manera directa a la región, pero sobre todo, a República Dominicana”, afirma.
La crisis política haitiana se origina en el reclamo de sectores opositores y de la sociedad civil para que renuncie el presidente Jovenal Moise, a quien se vincula a casos de corrupción.