El cáncer de piel es uno de los más agresivos; la importancia de prevenir y visibilizar los lunares

Francia.-El cáncer de piel es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en cualquiera de las capas de la piel, y es importante saber que existen dos tipos principales de tumores: el carcinoma y el melanoma. Los carcinomas basocelulares y espinocelulares son los más frecuentes, mientras que los melanomas son mucho menos frecuentes, pero su evolución puede ser de peor pronóstico.

Cada 23 de mayo se conmemora el Día Internacional del Melanoma que tiene como objetivo poner el foco en la importancia de conocer cuáles son los factores de riesgo, cuidarse de aquellos que se pueden modificar y promover la consulta dermatológica anual.

El melanoma representa el 1% de todos los canceres de piel, no obstante, es el más agresivo y el pronóstico puede ser sombrío si no se diagnostica a tiempo. Es sabido que en la actualidad, es el responsable de más del 65% de muertes por cáncer de piel en el mundo.Según las últimas estimaciones realizadas por la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC) , Argentina presenta una tasa de incidencia de 212 casos por 100.000, cifra que lo posiciona en dentro de los países del mundo con incidencia de melanoma media-alta y ocupa el 7mo lugar en Latinoamérica. 

Las tasas de melanoma han aumentado rápidamente en las últimas tres décadas, sobre todo en países industrializados y personas de tez blanca, mientras que en los últimos años se pudo identificar un comportamiento diverso según la edad. Se produce en los melanocitos que son las células encargadas de dar el tono, el color a la piel.

En este contexto, la Asociación Argentina de Cirugía recuerda cuales son los factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de un melanoma.

1. Exposición a rayos ultravioletas: El sol es la principal fuente de radiación ultravioleta (UV), pero no hay que olvidarse de las camas solares. La UV suele dividirse en tres tipos:

El índice ultravioleta (UVI o Ultra Violet Index) es una medida de la intensidad de la radiación ultravioleta. Todos los días, el servicio meteorológico informa el índice de cada lugar por eso se recomienda prestar atención para saber qué medidas debemos tomar como precaución. Hay que tener en cuenta que en Argentina, la radiación más baja está en la Patagonia (Ushuaia y Río Gallegos) mientras que en La Quiaca alcanza valores de 21, comparables al Desierto del Sahara.

2. Coloración piel y cabello: Cuanto más clara es la piel, los ojos y el pelo, más riesgo existe de melanoma. Las personas con cabello rubio o pelirrojo que tienen ojos azules o verdes, o de piel muy blanca, que se queman o se llenan de pecas con facilidad, tienen mayor riesgo.

3. Presencia de lunares: Un 20-25% de los melanomas surgen de un lunar (nevus) previo. A mayor número de nevus, sobre todo si son grandes y presentes desde el nacimiento (congénitos), aumenta el riesgo de melanoma. Hacer la consulta al dermatólogo permite identificar los lunares sospechosos y que deberán ser estudiados. El autoexamen es importante y para guiarnos se creo una regla sencilla: la regla del ABCDE (Asimetría, Bordes, Color, Diámetro, Evolución).

4. Inmunodepresión: Los pacientes con leucemias, linfomas, trasplantes de órganos, infección por VIH o cualquier otra situación de inmunosupresión patológica o provocada por medicación tienen mayor riesgo de padecer un melanoma.

5. Antecedentes familiares con melanoma: El 10% que presenta melanoma tienen antecedentes familiares (madre, padre, hermanos). Lo más probable es que tenga relación con estar sometidos a los mismos factores de riesgo (exposición solar, piel blanca, entre otros.).

6. Antecedentes personales de melanoma u otro cáncer de piel: Una persona que tuvo un melanoma, o un cáncer basocelular o espinocelular de piel tiene mayor riesgo de presentar nuevas lesiones.

7. Edad y sexo: Presentan mayor riesgo las mujeres menores de 50 años y los hombres mayores de 50.

¿Cómo evitar la aparición de un melanoma?

La mejor medida es la prevención por eso se recomienda proceder teniendo en cuenta el UVI del lugar de residencia y del día (datos de Servicio de Meteorología).

· Índice UV bajo (0-1-2): usar anteojos de sol los días de sol brillante. Cubrirse y usar protector solar de amplio espectro SPF 30+.

· Índice UV moderado (3-4-5): permanecer a la sombra cerca del mediodía. Si estamos al aire libre usar ropa de protección como sombrero de ala ancha, anteojos de sol que bloqueen los rayos UV y aplicar generosamente protector solar de amplio espectro SPF 30+ cada dos horas, incluso si el día está nublado o luego de nadar o sudar.

· Índice UV alto (6-7): reducir la exposición al sol entre las 10 am y las 5 pm y realizar todo lo mencionado anteriormente.

· Índice UV muy alto (8-9-10): minimizar la exposición al sol entre las 10 am y las 5 pm y realizar todo lo mencionado anteriormente.

· Índice UV extremo (11): tratar de evitar la exposición al sol en el horario ya mencionado y de todas maneras realizar las precauciones mencionadas anteriormente.

Cualquiera sea el índice UV, hay que tener especial cuidado con las superficies brillantes como la arena, nieve, agua que actúan de reflejo de estos rayos aumentando la exposición.

También es de gran ayuda realizar el autoexamen de manchas y lunares en la piel y realizar la consulta ante el primer cambio que se observe. Si la persona presenta alguno de los factores de riesgo explicados anteriormente es fundamental realizar la consulta anual al dermatólogo. Ante la presencia de lesiones sospechosas el profesional indicará una biopsia.

¿Cómo tratarlo?

Una vez diagnosticado, la primera herramienta terapéutica es la cirugía, que debe ser realizada por cirujanos expertos que manejen adecuadamente la patología. Siempre que sea posible este es el primer paso del tratamiento y cuanto mas temprano se realice mejor será el pronóstico.

1) En casos avanzados serán los especialistas quienes determinarán o no la necesidad de tratamientos adyuvantes como quimioterapia o radioterapia.

2) Cada día surgen nuevas terapias que ayudan al control de la enfermedad en etapas más avanzadas logrando excelentes respuestas con la inmunoterapia.

Como en toda patología oncológica, el abordaje multidisciplinario es fundamental para obtener buenos resultados: dermatólogos, cirujanos oncológicos, oncólogos, psicólogos, deberán trabajar en equipo para manejar con éxito el tratamiento y seguimiento del paciente con melanoma.

“Los lunares están de moda”

Con el objetivo de concientizar a la sociedad sobre la importancia de la prevención, la Asociación Argentina de Oncología Clínica y la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (LALCEC), junto a Bristol Myers Squibb, presentaron una nueva edición de “Los lunares están de moda”. La campaña, invita a mostrar los lunares a fin de “poner de moda” el chequeo anual de la piel y poder detectar a tiempo cualquier tipo de anomalía.

“Los lunares están de moda” tiene como concepto principal visibilizar los lunares, resaltarlos, cuidarlos, para destacar la importancia de visitar al dermatólogo anualmente. La falta de información sobre prevención y factores de riesgo es una de las principales causas que genera que año tras año se presenten cientos de casos de cáncer de piel que podrían evitarse.

Si bien en este contexto es importante quedarse en casa para prevenir el contagio de COVID-19, la recomendación es no descuidar el chequeo con un especialista, sobre todo ante la presencia de un lunar con alguna anormalidad. La regla del ABCD puede ayudar a distinguir un lunar normal de un melanoma.