UNO: CON LA LEY EN LA MANO.- Si la Junta Central Electoral no habla claro ahora que tiene leyes a su favor, los partidos, con sus frecuentes o reiterados despropósitos, crearán situaciones que no siempre podrá remediar. Cuando le pidan lo imposible, y a lo imposible nadie está obligado, sabrá entonces lo que es pelar canela fina. Salió con bien del intento de dos núcleos políticos que quisieron primarias como el pescador de orilla comer pescado sin mojarse los pies. Fue cosa de ley, pero no por voluntad propia. Dos partidos hicieron la tarea y la pusieron contra la pared: No se podía. Aunque ahora que la Electoral permite coaliciones, fusiones y alianzas, otro podría ser el cantar si le solicitaran revisar la medida. El precedente fue bueno, pues no solo evitó violación a la norma establecida, sino que dejó ver el ánimo de uno que otro partido. No todos están en mirar hacia otro lado o solidarizarse con iniciativa fuera de orden. Lo que significa mucho, pues se sabe que el organismo a veces flaquea y consiente, o por diligencia ajena o asunto de circunstancia. Los partidos se la tienen medida a la JCE, y no ella, así, a los partidos…

DOS: MÁS QUE TRÁMITE.- La Junta Central Electoral tiene que estar siempre con las leyes en la mano como el predicador que habla a la feligresía con la Biblia abierta en el pasaje o versículo que ilustra su perorata. Con el “Mátese usted mismo” se libraría de muchos trances amargos. Aunque deben considerarse otros aspectos. No es lo mismo decir que no a Alianza País u Opción Democrática que al PLD, o al PRM, o al PRD, o al PRSC, con cuyos votos fue aprobada en el Senado. Ahora sería el PLD, y las implicaciones valdrían por sí mismas y no harían falta las intrigas que la política provee. Todavía no llega la carta que el partido morado deberá mandar a la JCE, variando su aprobada modalidad de primarias abiertas. Abiertas-abiertas. El organismo por tanto no tiene respuesta, aunque cual sea el caso será la ley y no el libre albedrío que decidirá. Podría pensarse en un trámite fácil y sencillo: sustituir una comunicación por otra. Sin embargo, podría ser más complicado, o por la ley o porque alguno de los partidos proteste. Cada cual anda en lo propio, y conviene ir acechando a contrarios, y en todos los escenarios. Las relaciones con la JCE es uno, muy importante, y sobre todo decisivo…

TRES: ENTRE EL SÍ Y EL NO.- Las sospechas se le vendrán arriba a la Junta Central Electoral si consiente en el cambio que pedirá el PLD, de que en vez de primarias abiertas, ahora sean mitad y mitad. Mitad abiertas, mitad cerradas. Aunque la iniciativa fue de Leonel Fernández, el comité Político la aprobó, y desde ese momento es oficial. La solicitud además será presentada por el delegado político, no solo miembro del CP, sino parcial de Danilo Medina. Un consenso de gato boca arriba, pero consenso al fin. Una salida después que el callejón era un muro alto difícil de brincar. La JCE, si dice que sí, le estará diciendo que si al PLD, y no a una de sus tendencias. Y por igual si respondiera que no, eso no sería al PLD en su conjunto. Incluso se descarta una jugada artera, como sería que el sector de Danilo Medina burle el propósito en componenda con el organismo. Como referí en la entrega de ayer, hubo integrantes del CP que argumentaron en contra, aunque con razones diferentes, y no pertenecían a una sola corriente. Carlos Amarante y Abel Martínez para no cansar el cuento. La mayoría aprobó, y los contrasentidos se corresponden con el temperamento del PLD. La vez anterior fue igual. Los de Fernández se sumaron a las primarias abiertas, de manera que nadie ganara. Ahora los de Medina se agregaron para que tampoco ninguno se impusiera…

CUATRO: AL FINAL LOS CUARTOS.- Los riesgos están a la vista, pues si cede o concede a un partido, más adelante deberá ceder y conceder a otros. El PLD quiere de primarias abiertas pasarse a primarias medio cerradas. ¿Y si el PRM cambiara de parecer y se decidiera por abiertas y ya no por cerradas, como tiene establecido? Que nadie se sorprenda, pues la política dominicana es caprichosa y cada día o cada sol descubre una ventaja o un provecho. Incluso tiene ese tránsito entre sus haberes. Cuando el grupo que ahora gestiona el PRM estaba en el PRD, postulaba primarias abiertas. La actual experiencia de inscripciones, una forma de abrirse, podría variar la perspectiva. Si los potenciales votantes mostraran vivo entusiasmo, lo político fuera crear condiciones favorables a ese flujo. Aunque debiera preocupar la facilidad con que el gobierno decidió el financiamiento de las primarias. Como invento propio sintió la obligación, sin que se le presionara, y ya la falta de recursos dejó de ser problema. La gentileza en política siempre resulta sospechosa, porque en ocasiones es el huevo que quiere sal, pero en contadas es la sal que necesita el huevo. A la espera pues de la carta, de la consulta con los partidos y de la decisión final de la Junta Central Electoral…