SANTO DOMINGO.-La reapertura espontánea que experimenta gran parte de la población, podría tener consecuencias devastadoras convirtiéndose en un caldo de cultivo para una mayor propagación de Covid-19, advierte especialista.

A medida que pasan los días la población ha ido relajando las medidas preventivas para contener la pandemia del coronavirus, siendo más notoria la presencia de personas en las principales calles del Gran Santo Domingo.

En la Duarte con París, la gente se agolpa como de costumbre.

El epidemiólogo y vicerrector de Investigación y Postgrado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Mauro Canario, advierte que una reapertura no coordinada podría tener en el ambiente personas positivas al virus interactuando con otras susceptibles que no la han padecido y que pueden propagarla.

“Hay que detenerse a estudiarlo con todo el rigor técnico, científico y epidemiológico tomando en cuenta porque las personas no están obedeciendo y cumpliendo las normas. El Gobierno debe de buscar la participación activa de todos los sectores, porque el número de casos sigue aumentando”, indicó Canario a EL DÍA.

El especialista explicó que se debe profundizar el trabajo epidemiológico de búsqueda activa de casos asintomáticos y presintomáticos, los cuales podrían estar diseminando el virus por no tener manifestaciones clínicas, advirtiendo que eso solo se puede lograr con la aplicación de un mayor número de pruebas diagnósticas, las cuales asegura hasta el momento no han sido suficientes.

Relajando medidas
Desde principios de semana las principales calles y arterias del Gran Santo Domingo se han visto congestionadas al igual que la mayoría de los comercios debido a la gran cantidad de personas que se desplazaban en horas de la mañana y la tarde.

En las filas de los bancos se ha roto el distanciamiento social.

La reapertura espontánea que ha exhibido gran parte de la población se produce ya sea por necesidad de buscar el sustento diario o el hartazgo fruto del confinamiento, obligando a muchos a perder el temor a contagiarse y dejar a un lado el aislamiento y retomar sus labores cotidianas, a pesar de que el número de casos sigue en aumento, según reporta diariamente el Ministerio Salud Pública.

Pese a que el país permanece desde hace más de un mes en la fase 4 de la pandemia, una de la más crítica, vendedores ambulantes, peluqueros, estilistas, técnicos, mecánicos, tiendas de celulares y hasta joyerías han relajado el aislamiento e ignorado el llamado de quedarse en casa, asegurando que no pueden parar sus actividades de producción.

Ciudadanos consultados manifestaron que desde el principio han asumido el distanciamiento, sin embargo, sus compromisos económicos los obligan a reanudar sus labores con ciertas restricciones.

De acuerdo al boletín número 49 emitido ayer por el Ministerio de Salud Pública, República Dominicana registra 9,095 casos positivos de Covid-19 y 373 fallecimientos.

El pasado martes, el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, aseguró que la Comisión de Alto Nivel para enfrentar el coronavirus está trabajando en un proyecto para la gradual reapertura de la actividad comercial, económica e institucional, pero no se ha establecido todavía una fecha.

Advertencia OMS
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, advirtió que si no se lleva a cabo una adecuada gestión en la flexibilización de las medidas de distanciamiento social, “el riesgo de volver al confinamiento es muy real”, mientras cada vez más países están aliviando las restricciones por la pandemia de coronavirus.

La OMS recomendó que el alivio a las restricciones debe hacerse por fases, ya que son 3.815.561 millones los infectados y 267.469 las muertes en todo el mundo, razones suficientes para priorizar la contención del coronavirus.– publicidad — 

— Prioridad
La OMS insistió en que antes de aplicar medidas de alivio de cuarentenas y otros confinamientos debe garantizarse que haya una adecuada gestión de los posibles casos importados, así como de los nuevos posibles positivos.