Puerto Príncipe, – Autoridades y comerciantes de República Dominicana y Haití tienen previsto reunirse este sábado para acordar la reactivación del mercado binacional de Dajabón, clausurado desde la llegada de la covid-19.

El mercado, de gran importancia económica 

para las comunidades del norte de ambos países, está clausurado desde el pasado marzo, ya que desde entonces el Gobierno dominicano mantiene cerrada la frontera terrestre, a pesar de que Haití la reabrió el 30 de junio.

La reapertura del mercado, del que se abastecen de alimentos varias regiones del norte de Haití, ha generado tensiones entre ambas partes en los últimos días.

Las autoridades locales haitianas cerraron la frontera esta semana, impidiendo el paso de camiones que se permite dos veces por semana, en represalia porque los dominicanos no les tomaron en cuenta en varios asuntos relativos a los planes de reapertura del mercado.

«Las autoridades dominicanas quisieron pasar por la fuerza. Así que cerramos la frontera», dijo a Efe el alcalde de la comunidad haitiana de Ouanaminthé, Demetrius Luma.

UN PROTOCOLO SANITARIO

En la reunión del sábado se prevé la aprobación de un protocolo sanitario elaborado por las autoridades de ambos países, según dijeron a Efe responsables de las localidades fronterizas.

«Durante esta reunión acordaremos una fecha para la reapertura oficial del mercado», dijo el alcalde de Ouanaminthé.

El alcalde de Dajabón, Santiago Riverón, explicó a Efe que primero se llevará a cabo un plan piloto que permita «poner a funcionar el comercio», y posteriormente se evaluarán los resultados de este plan a fin de decidir si la reapertura del mercado se vuelve permanente.

Los comerciantes dominicanos, que ya han mantenido dos reuniones con sus pares haitianos, han propuesto ampliar de dos a cuatro los días de la semana en los cuales celebra el mercado.

MERCADO EN LOS DOS PAÍSES

Morillo adelantó que es «muy probable» que el comercio bilateral se celebre en las dos naciones simultáneamente, pues Haití dispone de unas instalaciones físicas en Ouanaminthé, que les construyó a título de donación la Unión Europea.

«Nosotros no tenemos inconvenientes en que el mercado se realice así; de hecho creemos que es más conveniente para los dos pueblos», afirmó el dirigente comercial.