Puerto Príncipe, 9 de jun.- El opositor Sector Democrático y Popular de Haití, apeló a la solidaridad con los desplazados internos por los enfrentamientos violentos de bandas armadas, y condenó la inacción del Gobierno.

La plataforma afirmó que las autoridades no intervienen mientras hombres fuertemente armados toman amplias zonas el país, y criticó que la nación está «gansterizada».

Desde el martes pasado, dos importantes bandas de la capital protagonizan enfrentamientos por el control de Martissant, que conecta la capital con los departamentos del sur.

Aún el gobierno no ofreció un balance oficial, sin embargo, organizaciones de derechos humanos estiman que al menos una docena de personas murieron en el fuego cruzado y otras 30 resultaron heridas.

El Sector Democrático advirtió que la vida de los ciudadanos se encuentra en peligro, y deploró que el Estado incumple con su misión primaria de garantizar la protección de su territorio y de los habitantes.

El conflicto que escaló particularmente en los días recientes, obligó a cientos de personas a huir de sus residencias y refugiarse en plazas e iglesias públicas, mientras subsistían gracias a donativos de vecinos.

La víspera la dirección de Protección Civil, confirmó que brindó asistencia a 562 personas, entre las que figuraban 69 niños, cinco mujeres embarazadas, e individuos con discapacidad.

Casi una semana después del debut de los intercambios hostiles, el primer ministro interino Claude Joseph visitó la zona junto al director de la Policía, León Charles y aseguró que los oficiales retomaron el control del área.

Este lunes testigos afirmaron que se reanudó la circulación de vehículos en la Ruta Nacional 2, mientras varios desplazados comenzaron a regresar a sus hogares.

La inseguridad y violencia entre bandas se disparó desde mediados de 2020, y según un estudio del Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos, al menos el 35 por ciento del electorado haitiano se encuentra bajo la influencia de las pandillas en zonas carentes de ley.

Un reciente informe de la Red Nacional en Defensa de los Derechos Humanos reveló que de agosto de 2020 a mayo de este año, 125 personas murieron violentamente en las masacres perpetradas por la bandas en solo dos barrios de la capital.