Las cifras oficiales siguen siendo relativamente bajas para un país de más de 11 millones de personas

Un empleado de hospital transporta tanques de oxígeno en Puerto Príncipe, Haití, el 5 de junio del 2021. Desde el comienzo de la pandemia, Haití ha confundido a los expertos con tasas de infecciones y muertes bajas pese a su devastado sistema de salud, una ausencia total de vacunas y un desdeño casi total hacia las medidas de prevención como máscaras y distanciamiento. Pero un alza reciente de los casos está agobiando hospitales y causando preocupación. (AP FOTO/JOSEPH ODELYN)

Desde el comienzo de la pandemia, Haití había confundido a los expertos: tasas de infecciones y muertes relativamente bajas pese a su devastado sistema de salud, una ausencia total de vacunas y un desdeño casi total hacia las medidas de prevención, como mascarillas y distanciamiento social.

Ya no es así.

Los pocos hospitales haitianos que tratan casos de COVID-19 se han visto tan abrumados en días recientes que están rechazando a pacientes, al tiempo que los planes para abrir otro hospital tratar a los infectados han sido aplazados.

Las cifras oficiales siguen siendo relativamente bajas para un país de más de 11 millones de personas: apenas 2,271 casos y 62 muertes han sido registrados en el último mes en datos del gobierno colectados por la Universidad Johns Hopkins. Un total de 15,700 casos y más de 330 muertes han sido reportados desde inicios del año pasado.

Pero los expertos coinciden en que esas cifras no reflejan la escala real de lo que dicen es el mayor incremento de casos desde que llegó el virus al país caribeño.