Puerto Príncipe, 3 jun.- Más de 200 mil niños de Haití son víctimas de la trata, la mayoría en situaciones de servidumbre doméstica, denunció hoy un informe de la fundación Depase fwontyÿ (Traspasar los límites).

El fenómeno es más visible en las ciudades del interior, y se conoce como restavÿk, término en criollo para referirse a «quedarse con», y que forma parte de una antigua tradición supuestamente diseñada para ayudar a los niños de las familias más desfavorecidas.

La Organización, junto al Colectivo de Abogados Especializados en Litigios Estratégicos de Derechos Humanos (Caldsh), recordó que los infantes, muchas veces sobrecargados de trabajo, deben descuidar su escolarización para atender las demandas de sus «padres sustitutos».

Estas estructuras alentaron a los actores del sistema judicial, a actuar contra quienes explotan a los niños, para intentar reducir al número de familias que recurren a la práctica.

Rosemond Manace, al frente de Depase fwontyÿ, señaló que la fundación acompaña a unos 160 menores víctimas, y trabaja para reintegrarlos a su familia de origen.

En 2019 Leronel Mortimé, coordinador del Observatorio Haitiano contra la Trata y el Tráfico de Personas, denunció que la práctica del restavÿk es una de las manifestaciones de la esclavitud moderna, tolerada por la sociedad.

En ese entonces, la organización identificó al menos 280 mil niños k y reclamó a las autoridades atender a las personas que caen en estas redes, castigar a los responsables, y hacer cumplir las convenciones y leyes internacionales sobre la trata de personas, mientras se establecen políticas públicas que mejoren las condiciones de vida de la población.