El endiosamiento o engreimiento es el estado que invade a individuos que tienen la creencia de que han alcanzado la gloria en la actividad que desarrollan, por lo que se sienten por encima del bien y del mal.

Sin duda, cuando una persona cree que los demás le deben pleitesía, obediencia y sumisión por sus logros obtenidos, en muchos casos acumulación de dinero, se convierte en un acomplejado, y cuando desaparecen esos “atributos”, en la mayoría de los casos, termina de muy mala manera.

Y lo traigo a colación, por pronunciamientos que viene haciendo el popular boxeador mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, quien después de superar con “sangre, sudor y lágrimas” la miseria absoluta, en los últimos meses, se ha convertido en un fanfarrón, vainero y presumido, haciendo todo por ridiculizar a otros púgiles que no han obtenido su exuberante patrimonio.– publicidad — 

“Canelo” ganó su dinero “fajao”, a puro sacrificio sobre el cuadrilátero, pero su endiosamiento, guardando la distancia, nos hace recordar la situación que observamos a diario los dominicanos desde hace años, donde la casi totalidad de políticos, ineptos, entran “con una mano alante y otra atrás” a cargos públicos, y al poco tiempo, prácticamente en lo que “canta un gallo”, reniegan de sus amigos, familiares y de sus sectores de origen, pavoneándose en lugares que nunca soñaron ,exhibiendo fortunas extravagantes.

Con relación a Canelo sería un éxito para su carrera si encuentra a un asesor que le ponga en claro que la gloria no es eterna, y menos en deportes, donde el tiempo pasa muy rápido, y las loas solo permanecen mientras se logran triunfos en las canchas.