Este 27 de febrero quisimos aprovechar la pausa en las labores para hacer un sobrevuelo por el parque nacional Los Haitises, protegido por las leyes 202-04 y 64-00 y bajo los artículos #s 14 y 16 de nuestra vejada Constitución.

Debido a su ubicación y cobertura boscosa, Los Haitises es la puerta de entrada que da la bienvenida a las nubes cargadas de agua que arrastran los vientos alisios que nos llegan desde el atlántico. Desde aquí esas nubes son arrastradas hacia otras zonas boscosas igualmente protegidas por nuestras leyes y ubicadas al centro de nuestra nación, tales como: Valle Nuevo, Ébano Verde, las Neblinas, J. Armando Bermúdez, Montaña La Humeadora, entre otros.

A las 10:00 a.m. despegamos desde el aeropuerto El Higüero con rumbo noreste hacia la zona de Sabana de la Mar, pues ya teníamos reportes de mucha depredación avanzando por esos lares. Sin embargo, no fue necesario llegar hasta esa zona pues tan pronto nos acercamos a los límites del lado sureste del área protegida eran evidentes los pequeños incendios provocados con el objetivo de eliminar el bosque para la práctica de agricultura invasiva.

De ahí en adelante el plan consistió en volar tan bajo como la seguridad lo permitiera para poder captar con las cámaras toda la depredación que se encontraba frente a nuestras narices. Hicimos un giro con sentido oeste-noroeste para atravesar el parque y darnos de frente con una depredación abusiva, que aprovecha e invade cada pequeño llano, cada “huequito” y cada hundimiento del suelo cárstico que caracteriza a esta hermosa área protegida.