El caso del hospital Vinicio Calventi  no debiera sorprender a nadie, más bien es altamente representativo de la matriz de prioridades, el abandono de responsabilidades elementales y la administración por crisis.

Lo que se denota y debe ser evidente de esta crisis del gasto público, como tantas otras que han venido atrás, es que la causa es la mala planificación y programación, y de manera fundamental, la mala administración, en todo el sentido del término. Como en toda empresa y organización, esta mala administración es responsabilidad de la gerencia, que no ve venir los problemas y se ahoga en ellos al tiempo que busca victimizarse y trasladar a otros las culpas. No ha sabido administrar los recursos que tiene para cumplir compromisos que ya conoce ni se preparó para resolver contingencias, que es, ni más ni menos, mala administración.

El Gobierno es grande y complejo, con una multitud de funciones y tareas, pero no deja de ser una organización.

Hay  Clínica, que son, por mucho, organizaciones más grandes que el hospital Vinicio calventi.

 En todo tipo de empresas y organizaciones, la administración es “la función que coordina los esfuerzos de las personas por alcanzar metas y objetivos, utilizando recursos disponibles de manera eficiente y efectiva”.

La administración  del doctor José Pichardo  “Realmente la economía del hospital está en intensivo, está grave, así vemos nosotros el hospital,  llamamos  al Gobierno de Luis Abinader, a través del  Doctor Mario Lama, director del Servicio Nacional de Salud y al Ministerio de Salud Pública”. Aseguran  que después que el centro asistencial es dirigido,  José Pichardo, no ha habido un cambio drástico, que permanecen las mismas situaciones que denunciaron, como las falta de pagos, de reactivos para el laboratorio clínico, que impiden que pruebas especiales