El hospital Marcelino Vélez Santana, actualmente destinado para atender casos de COVID-19, se encuentra desbordado de pacientes y carece de fármacos para tratar los casos severos, situación que ha incidido en el aumento de las complicaciones y muertes.

La capacidad de este centro es de 75 puestos camas para hospitalización, pero en los últimos días mantienen a 96 personas ingresadas por ampliaciones improvisadas, más la Unidad de Cuidados Intensivos a plena capacidad con nueve camas.

Una fuente vincula al hospital afirmó a EL DÍA que la situación en este centro es crítica, porque no hay biológicos como, el tocilizumab para los pacientes que alcanzan la etapa crítica, cuya falta ha incidido en algunas muertes.

Informó que la unidad encargada de solicitar dicho medicamento tiene reportes del Programa de Alto Costos de Ministerio de Salud de que la carencia es generalizada y no tiene fecha para el reabastecimiento.

Además dijo que los médicos no tienen otra alternativa que esperar y brindar la asistencia con esas limitaciones, porque como es un virus nuevo no hay nada predecible que puedan hacer.

“Aunque el biológico no asegura la cura del virus, nos ayuda mucho a retrasar las complicaciones, pero todo dependerá la respuesta del paciente”, explicó la fuente.

Manifestó que los médicos están agotados, porque ante el desborde de casos han tenido que habilitar camillas en otras áreas como la de ginecología, debido a que los pacientes evolucionaban a grave sentados en sillas esperando una cama.
Advirtió que a la población debe cuidarse del contagio, porque los 17 días del Estado de Emergencia no van a marcar ninguna diferencia.