Raúl Pérez Peña (Bacho)
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Pocas veces en las últimas décadas el universo dominicano estuvo tan desparramado como hoy día.

Cada sector es “un mundo” en el más aceptado sentido de la palabra, con sus convergencias y contradicciones.

La situación actual puede ser breve, pero a los peores enemigos del pueblo dominicano no les conviene tanto. Tienen sus órbitas, pero muy fragmentadas.

Vea, por ejemplo, el afán de quienes coquetean con partidos políticos tradicionales en cualquier versión. “No se la juegan” con endosarlo y tienen aparente frontera.

En una forma de validar su apuesta, hablan del “voto consciente”, pero sin destinatario preciso, aunque no oculto.

Hablar del “voto consciente” con “sc”, sin definirlo, y sin distanciarlo del real voto consiente, equivale a consentirlo todo y a tolerarlo todo.

Es respetable todo ciudadano que cuente con una propuesta electoral de su preferencia, aunque sea insuficiente para transitar solitario en este “mercado de invalores” comiciales.

Si se profundiza lo del voto “consiente”, viene a ser un voto del montón que finalmente es muy pretendido y rebuscado por los partidos del sistema, interesados en que se les acepte todo.

Entonces, marcar distancia con las propias votaciones entraña temerle al voto “consiente”, que se presta para cualquier cosa, incluido pica-pollo, lava-gallo y papeletas.

¿Alternativa a seguir? Marcha Verde no prostituida, a mucha distancia de la politiquería. Las elecciones se parecen a momentos de turbulencia en un avión de pasajeros, por el riesgo de que la nave colapse.

Quienes deseen postularse simultáneamente con mantenerse “piloteando”, en Marcha Verde, deben escoger una cosa o la  otra. En otras palabras, “carne o pescado”. Están en pleno derecho de postularse por el partido deseado. Pero deben también respetar a quien no tenga partido o se mantenga distante de todos.

Mientras tanto, conmemorar el segundo año de Marcha Verde es tan válido como celebrar el próximo 13 de diciembre “el Día Internacional contra la Corrupción”.

La tercera semana de enero, la convocatoria de Marcha Verde es un compromiso de todos.